Don Ramón y Doña Cleotilde son un juego de persecución amorosa de parte del personaje femenino -Denominada por los niños de la vecindad como la “Bruja del 71”- hacia Don Ramón. El personaje de Doña Cleotilde está representado por la actriz Angelines Fernández y su ubicación en la escena es la de un apartamento que está ubicado entre el de Don Ramón y el de Doña Florinda y su hijo Quico.

Los niños de la vecindad le atribuyen a Doña Cleotilde dones de brujería y que con un solo pase mágico puede convertir personas en animales o batracios.
La fama de Bruja del 71 también es creída por Don Ramón que la elude constantemente y rechaza sus requerimientos amorosos. Uno de los diálogos de confusión que a modo de reprimenda le dirige Don Ramón a los que representan a El Chavo, Quico, La Chilindrina, Ñoño, y la Popis es el siguiente: “Les tengo dicho más de una vez que no le digan Cleotilde a Doña Bruja”, para luego decir: “Huy perdón, perdón Doña Bruja,……digo Doña Cleotilde”.

Los niños de la vecindad le atribuyen a Doña Cleotilde dones de brujería y que con un solo pase mágico puede convertir personas en animales o batracios.
La fama de Bruja del 71 también es creída por Don Ramón que la elude constantemente y rechaza sus requerimientos amorosos. Uno de los diálogos de confusión que a modo de reprimenda le dirige Don Ramón a los que representan a El Chavo, Quico, La Chilindrina, Ñoño, y la Popis es el siguiente: “Les tengo dicho más de una vez que no le digan Cleotilde a Doña Bruja”, para luego decir: “Huy perdón, perdón Doña Bruja,……digo Doña Cleotilde”.



